No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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jueves, 24 de noviembre de 2016

¿EN QUÉ CHARCO NOS ESTAMOS METIENDO?

¿En que charco nos estamos metiendo?
Más bien tendría que decir, en qué lodo, en qué fango, o en qué arenas movedizas estamos entrando.
Hacemos trabajar a la gente más años habiendo tantísimos parados, permitimos que unos no tengan los mismos derechos ante la ley que otros (depende de poder o no poder pagar la fianza), no respetamos mínimamente las normas de convivencia, estamos peleados con todo y con todos y que los malos sean esos todos, podemos vomitar hiel por la boca o por la pluma y que no nos pase nada ni nos repercuta en nada, apuñalar por un partido de fútbol; destilar odio y violencia a diario, que atosiguen a tu hijo en el colegio y que los compañeros solo les importe grabarlo en istagram, que no todos tengamos que cotizar los mismos años para cobrar una pensión digna, que solo tengamos recuerdos de lo bueno que hemos hecho y de lo malo que han hecho los demás, en fin...
Si seguimos utilizando contínuamente el ancho del embudo, al final nos quedaremos sin agua para nadie.